Enrique, un pionero de 95 años, charló de su vida y la gestión con Cimolai

Enrique Della Gáspera tiene 95 años y una memoria intacta. Es hijo de Don Santo y hermano de Mario, pioneros que llegaron de Italia en 1932 para radicarse y trabajar en las chacras de Centenario.
Don Enrique vive con gran intensidad el presente y el pasado. Sabe con memoria de relojería cómo estaban sus días en la infancia y los logros del trabajo familiar.
Hace unos días, pasó por el Municipio de Centenario y se reunión con Esteban Cimolai, de quien conoció a su abuelo Pedro como dueño junto a De Bortoli, de la primera bicicletería del pueblo.
“Fui el primer lechero, ferretero, tenía una bicicleta y recorría Centenario, cuando este lugar era todo chacra”, recuerda Della Gáspera, en la charla con el intendente. “Andaba con el tarro de leche de 9 litros, casa por casa”, agrega.
Enrique y Cimolai se tomaron unos mates y hablaron del Centenario de hoy y de cómo creció el pueblo y el pionero, hasta le dio algunas sugerencias para su gobierno.

Cimolai: ¿Qué consejo como para que siga haciendo bien mi función de intendente?

Enrique: ¡Qué siga trabajando mucho y que comparta con el pueblo, va bien, va bien!