UNA VELADA TANGUERA PARA EL RECUERDO

Tal como se anunció en los afiches adornados con el clásico e inconfundible filete porteño, se llevó a cabo una nueva Noche de Tango y Milonga en Casa de la Cultura, ubicada en Jamaica y Ruta N°7 de Centenario.

El encuentro se realizó el viernes pasado (23/11) y, en esta oportunidad, fueron tres los protagonistas que se sirvieron del escenario para desplegar su arte que, una vez más, demostró su calidad, calidez y entrega.

Piré Rayén Rayman, Anahí Cía y Carlos Montanelli dieron vida a una noche plena de poesía, música, pintura y, sobre todo, mucho corte y quebrada a cargo de un gran número de bailarines.

Todo comenzó pasada las 22 hs, momento en que Montanelli tomó el rol de maestro de ceremonia dando la bienvenida de rigor a los presentes y compartió los primeros versos de profundo espíritu tanguero y entonados con todo fervor y emotividad.

Acto seguido, la atención del público se dejó llevar por la propuesta interpretativa de Piré Rayén, acompañada por Facundo Juncos, quien con una guitarra traviesa y desenfadada mostró un nivel de entrega que no siempre se ve en los escenarios regionales.

Luego los poemas retomaron la posta con otro despacho de poesía muy acorde por cierto con el motivo de la cita, el dos por cuatro.

Fue así que llegó el momento de Anahí Cia, acertadamente acompañada por Raúl Becerra en contrabajo, Nicolás Albós en bandoneón y Humberto Taglialegna en piano. Una segudilla de interpretaciones sin desperdicio que por momentos se permitió alguna lágrima.

Finalmente, y como corolario a toda la velada, quedaron las pinceladas sobre lienzo hechas con trazo seguro y decidido por las manos de Carlos Montanelli.

En síntesis, una velada más para el recuerdo donde la emoción deambuló entre lo nostálgico y lo visceral en ese entorno mágico que solo el tango es capaz de generar.