BEROISA: “EL LUGAR DONDE FUE PUESTO ES REALMENTE IMPONENTE”
El escultor Aldo Beroisa, autor del Monumento a la Virgen de Luján emplazado en el acceso a Centenario, agradeció al intendente y a la comunidad la posibilidad de realizar esta obra y destacó especialmente el lugar elegido para su instalación.
Beroisa destacó el entorno elegido para emplazar la obra y el uso de materiales provenientes de la actividad petrolera.
“Es un balcón natural que tiene ese lugar, realmente imponente”, expresó Beroisa al referirse al sector ubicado sobre el acceso a la ciudad. En ese sentido, consideró que el entorno elegido contribuye a realzar la obra y señaló que no imaginaba “un mejor lugar” para su emplazamiento.
El escultor también explicó que una parte fundamental de su trabajo se realiza con materiales vinculados a la actividad hidrocarburífera. “El trabajo petrolero de hoy utiliza aceros muy nobles y a mí me permite poder hacer este tipo de obra”, explicó, al referirse al uso de caños tubing y casing, que constituyen “el alma de la obra”.
Sobre el proceso de construcción, Beroisa destacó además las características de la arena utilizada en Centenario, que permitió avanzar con mayor rapidez en las tareas vinculadas a la terminación y conformación del volumen de la escultura.
La estructura de la Virgen tiene un peso aproximado de 15 toneladas y fue montada mediante un sistema de izado por etapas. El escultor resaltó especialmente el trabajo realizado durante el montaje y la importancia de contar con las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de quienes participaron de la obra.
“Trabajamos con mucho tonelaje, pero tenemos el izado garantizado”, señaló Beroisa, quien remarcó que la seguridad de su equipo es una de las principales preocupaciones durante este tipo de intervenciones.
Finalmente, el artista volvió a expresar su agradecimiento por la posibilidad de concretar la obra en Centenario y por el acompañamiento recibido durante el proceso.
Beroisa destacó el entorno elegido para emplazar la obra y el uso de materiales provenientes de la actividad petrolera.
“Es un balcón natural que tiene ese lugar, realmente imponente”, expresó Beroisa al referirse al sector ubicado sobre el acceso a la ciudad. En ese sentido, consideró que el entorno elegido contribuye a realzar la obra y señaló que no imaginaba “un mejor lugar” para su emplazamiento.
El escultor también explicó que una parte fundamental de su trabajo se realiza con materiales vinculados a la actividad hidrocarburífera. “El trabajo petrolero de hoy utiliza aceros muy nobles y a mí me permite poder hacer este tipo de obra”, explicó, al referirse al uso de caños tubing y casing, que constituyen “el alma de la obra”.
Sobre el proceso de construcción, Beroisa destacó además las características de la arena utilizada en Centenario, que permitió avanzar con mayor rapidez en las tareas vinculadas a la terminación y conformación del volumen de la escultura.
La estructura de la Virgen tiene un peso aproximado de 15 toneladas y fue montada mediante un sistema de izado por etapas. El escultor resaltó especialmente el trabajo realizado durante el montaje y la importancia de contar con las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de quienes participaron de la obra.
“Trabajamos con mucho tonelaje, pero tenemos el izado garantizado”, señaló Beroisa, quien remarcó que la seguridad de su equipo es una de las principales preocupaciones durante este tipo de intervenciones.
Finalmente, el artista volvió a expresar su agradecimiento por la posibilidad de concretar la obra en Centenario y por el acompañamiento recibido durante el proceso.