EL INTENDENTE DESTACÓ QUE EL NUEVO CÓDIGO URBANO SERÁ CLAVE PARA ATRAER INVERSIONES Y GENERAR TRABAJO LOCAL
Durante una extensa entrevista brindada hoy en los estudios de la radio municipal Sayhueque, el intendente de Centenario, Esteban Cimolai, se refirió al estado de situación del nuevo Código Urbano, un proyecto estratégico clave para el ordenamiento territorial y el desarrollo económico de la ciudad que fue elevado al Concejo Deliberante hace más de seis meses. El jefe comunal expresó su preocupación por la lentitud en el tratamiento legislativo de una herramienta que, según explicó, no pertenece a una gestión de gobierno sino al futuro de la localidad. "El Código es fundamental porque atrae inversiones y, consecuentemente, genera mano de obra local. Cada momento que pasa sin su aprobación es un momento perdido para el crecimiento de Centenario", advirtió.
El intendente remarcó que el proyecto no fue elaborado "a puertas cerradas" ni de manera apresurada, sino que es fruto de un proceso técnico iniciado en 2017 que contempló la proyección de una ciudad de 75.000 habitantes. Asimismo, recordó el fuerte carácter participativo de la norma, que involucró a los equipos municipales de Ambiente y Planificación, instituciones intermedias y sectores vecinales.
"No estamos pidiendo que aprueben el Código a libro cerrado como lo envió el Ejecutivo. El Concejo Deliberante tiene toda la facultad de darle la impronta técnica y el color político que consideren necesario, pero para eso hay que sentarse a trabajar todos los días. Es una herramienta hecha por profesionales; si una institución no cuenta con la capacidad técnica interna para interpretarlo, debe convocar a asesores que sí la tengan", enfatizó el mandatario, señalando que los equipos técnicos municipales asistieron a todas las mesas mientras que se registró un alto ausentismo de otros sectores en el proceso de elaboración.
Cabe destacar que uno de los pilares del Código Urbano defendidos por la gestión es el ordenamiento de las empresas instaladas en el ejido y el resguardo de la zona de chacras. Al respecto, el intendente marcó una diferencia central entre el modelo de Centenario y otras localidades de la región:
"Como gestión, nuestra prioridad número uno es defender la zona productiva. Pero defenderla no es solo firmar una ley que prohíba tocar la tierra y dejarla obsoleta o improductiva. Se requiere una decisión política de inyectar recursos y fomentar una diversificación económica rural real", argumentó.
En ese sentido, ponderó el crecimiento del agroturismo local, la articulación con el Mercado Concentrador, el impulso de las ferias y la consolidación de la Sala de Elaboración Municipal, que está logrando colocar productos locales directamente en las góndolas comerciales.
"Tenemos el río que nos atraviesa y un suelo totalmente óptimo. Centenario tiene que consolidarse como un modelo productivo regional. Hoy la dinámica de Vaca Muerta nos trae un flujo enorme de consumo; si defendemos nuestra tierra y capacitamos la mano de obra de nuestra zona rural, garantizamos un desarrollo sustentable y ordenado para las próximas décadas", concluyó el jefe comunal.
El intendente remarcó que el proyecto no fue elaborado "a puertas cerradas" ni de manera apresurada, sino que es fruto de un proceso técnico iniciado en 2017 que contempló la proyección de una ciudad de 75.000 habitantes. Asimismo, recordó el fuerte carácter participativo de la norma, que involucró a los equipos municipales de Ambiente y Planificación, instituciones intermedias y sectores vecinales.
"No estamos pidiendo que aprueben el Código a libro cerrado como lo envió el Ejecutivo. El Concejo Deliberante tiene toda la facultad de darle la impronta técnica y el color político que consideren necesario, pero para eso hay que sentarse a trabajar todos los días. Es una herramienta hecha por profesionales; si una institución no cuenta con la capacidad técnica interna para interpretarlo, debe convocar a asesores que sí la tengan", enfatizó el mandatario, señalando que los equipos técnicos municipales asistieron a todas las mesas mientras que se registró un alto ausentismo de otros sectores en el proceso de elaboración.
Cabe destacar que uno de los pilares del Código Urbano defendidos por la gestión es el ordenamiento de las empresas instaladas en el ejido y el resguardo de la zona de chacras. Al respecto, el intendente marcó una diferencia central entre el modelo de Centenario y otras localidades de la región:
"Como gestión, nuestra prioridad número uno es defender la zona productiva. Pero defenderla no es solo firmar una ley que prohíba tocar la tierra y dejarla obsoleta o improductiva. Se requiere una decisión política de inyectar recursos y fomentar una diversificación económica rural real", argumentó.
En ese sentido, ponderó el crecimiento del agroturismo local, la articulación con el Mercado Concentrador, el impulso de las ferias y la consolidación de la Sala de Elaboración Municipal, que está logrando colocar productos locales directamente en las góndolas comerciales.
"Tenemos el río que nos atraviesa y un suelo totalmente óptimo. Centenario tiene que consolidarse como un modelo productivo regional. Hoy la dinámica de Vaca Muerta nos trae un flujo enorme de consumo; si defendemos nuestra tierra y capacitamos la mano de obra de nuestra zona rural, garantizamos un desarrollo sustentable y ordenado para las próximas décadas", concluyó el jefe comunal.